La República Perdida

Soy argentino y hace dos años y medio tomé la decisión de irme de Argentina. Un poco como una aventura y otro poco como forma de realizar un viejo sueño de la infancia: vivir en otro lugar y conocer otras culturas, pueblos y paisajes.

La paradoja mas grande es que durante todo este tiempo que no estuve presente, conocí a la Argentina como nunca antes en mis anteriores 33 años de haber vivido allí. El contraste y el poder comparar como se piensa y se vive en otros países, me hizo reflexionar profundamente acerca de la realidad cotidiana que se vive en Argentina. Por supuesto que volví, dos veces ya: una en noviembre del 2011 y otra recientemente, en abril de 2012. Y cada vez que lo hice, sentí la misma pena profunda de no poder explicar qué es lo que se entiende desde afuera, porqué las cosas son como son.

Como profesional soy analista de sistemas, está en mi ADN el análisis profundo de las causas y razones de todo aquello que me interesa. Es por eso que hace tiempo intento entender porqué, porqué la Argentina perdió su oportunidad, qué pasó, quienes fueron los responsables de dejar al país en la situación en la que hoy se encuentra.

Este blog nace con la idea de analizar qué está pasando por esas latitudes, con una mirada analítica, desapasionada y racional. El hecho de estar afuera del país permite la libertad de no estar involucrado en el día a día y poder contrastar la realidad con otras diferentes. Es este contraste el que me ayudó a entender en que país vivía.

No es mi intención realizar una crítica en tono de burla, ni reírme de la desgracia ajena. Los argentinos son muy afectos de este tipo de actitudes que estoy seguro que no llevan a nada positivo. Simplemente quiero dar a conocer mi humilde opinión de algunas noticias que me puedan parecer interesantes y quizás ayudar en alguna medida a que algunos de ustedes escuchen un punto de vista diferente. Se que algunos me van a criticar utilizando la clásica idea de que no tengo derecho a opinar por haberme ido de Argentina. A ellos les pido paciencia y respeto: paciencia para poder entenderme y respeto para poder escucharme.

Les prometo siempre hacer mi mejor esfuerzo para dar una opinión neutral de la realidad que puedo llegar a percibir por los medios, según mi punto de vista. Esto es lo que creo que necesita el país desde siempre: tolerancia y comprensión de las ideas del otro.

Nos estamos leyendo, gracias!